Mientras escribo este post, en lo que fué mi primer PC con Windows 98 (un Pentium III reconvertido a II por “exigencias del guión”), se está instalando la versión 6.06 de Ubuntu.
El fin de semana estuvo en Zarautz, hoy (ayer cuando publique este post el martes por la mañana) asistí a la conferencia que Richard Stallman dio en el Koldo Mitxelena de Donostia. La sala, pequeña, estaba a rebosar. Tras la presentación, Stallman se levantó y pidió un micrófono de mano, para “levantarse y no quedarse dormido”. Impaciente él y viendo que no había ninguno a mano, cogió el de sobremesa, le arrancó el logotipo del Koldo Mitxelena y comenzó a hablar en castellano pausado. Todo un detalle (el hablar en castellano).
Stallman es un tipo curioso. Seguro que has visto alguna de sus fotos en Internet. Para mi, es la viva imagen de un sectario que recluta adeptos para su rancho de Texas y después les pide a todos que se inmolen con él en un acto de fe. Para mi tiene esa imagen, aunque detrás de esa imagen he descubierto a un tipo inteligente con ideas muy claras y un tanto (muy) radical. Un tipo de apariencia sencilla que no duda rascarse la barriga por debajo de la camisa o incluso tirarse un eructo al micrófono.
La verdad es que la conferencia era de lo más recomendable. Para una persona como yo, que sabe que es pero que ha leído poco del tema GNU, Linux, Software Libre, la conferencia era perfecta. Stallman explicó claramente los conceptos del software libre y el derecho a la libertad que tenemos los usuarios de software y nos instruyó en los peligros que nos acechan con el software privativo. Nos explicó claramente qué es Linux. Se encargó de tirar piedrecitas al señor Linus Torvalds y marcó bien su territorio. Para los no iniciados (yo uno de ellos, así que me corrijan si me equivoco), Linux no es el sistema. Es un núcleo del sistema GNU. Sin GNU, el núcleo Linux es poco o nada y sin Linux, GNU no funcionaría todo lo bien que lo hace ahora. El caso es que Stallman no comparte la visión de Linus Torvalds y eso nos quedó más que claro, porque notamos ese pequeño pique…
Notas rosas aparte (bebió Coca Cola :D), Stallman es un radical. Stallman no usa nada privativo, si puede ni lo toca. ¿Te sabes la del CD que le regalaron en Bilbao, verdad? Dice que nada puede privarle de la libertad de programar. Nada puede privarle de la necesidad de saber en todo momento qué hace su ordenador. Él tiene que tener el control de su máquina y no al revés. El quiere poder ayudar a sus amigos y que no le criminalicen por ello.
Nos pidió que nos uniéramos a su causa, pero que apreciáramos la libertad de poder usar un sistema libre y que nos aseguráramos siempre esa libertad por encima de todo. Pensaba que era un tipo al que le perdía su radicalidad, pero igual, como él dice, no aprecio mi libertad y si no llega a ser por personas como él, estaríamos un poco más perdidos de lo que estamos. Me fui antes de que terminara la conferencia. Me dio pena. Se merecía una gran aplauso al final de la charla. ¿Se lo dieron?
A Ubuntu le quedan 11 minutos para estar completamente instalado, pero parece que mi vieja grabadora de CD (6x 4x 32) se a atascado una vez más y no voy a poder terminar la instalación hoy.