Comentábamos hoy, en los desayunos de Zentek, que el mailing que se usa para enviar comunicados está fallando, que la gente recibe información y la deja almacenada para leer más tarde o simplemente no la lee y la borra.
A pesar de que he conseguido filtrar bastante bien el correo basura, creo que éste ha hecho mucho daño. Además nos apuntamos a muchos servicios que nos envían newsletters que después no leemos.
En mi opinión, el sistema de publicidad vía newsletter no funciona, sobre todo si el envío es constante. Si un usuario recibe un email de una determinada página una vez a la semana, o le entusiasma el tema y lo lee o simplemente lo escanea y/o lo borra porque además de este mailing, ha recibido otros 5 o 6 el mismo día además de los correos de los amigos o el trabajo que siempre son más importantes.
El mailing es una herramienta muy útil pero se puede volver en nuestra contra. Yo por ejemplo, leo los mailings que me llegan con una periodicidad menos marcada. Porque pienso que al recibirlos, tiene que ser algo importante. Pienso que no es un mail más que intenta mantener mi fidelidad con la página que lo envía.
Los mails que tratan de buscar esa fidelidad, esa visita a la web o los que simplemente envían información cada determinado tiempo, son el spam que hemos pedido que nos envíen y odiamos. Es el amigo pesado que todos los días envía una foto con gatos que hablan de amistad o un powerpoint de amor y libertad.
Los emails publicitarios que el receptor ha pedido que le envíen, tienen que despertar la curiosidad del receptor para que no ser convierta en la propaganda pesada que tengo que eliminar todos los días de mi buzón.
Ea! Ahí queda la reflexión para el fin de semana.