Queen+Paul
Llegamos a la entrada principal del nuevo y modernísimo Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid sobre las 19:30. Aun quedan más de dos horas para el concierto, pero ya hay una cola enorme esperando a que se abran las puertas. El ambiente que se respira es especial. Hace ya 35 años de la primera publicación de un disco de Queen y, casi cuatro décadas después, son capaces de llenar escenarios. Gente de todas las edades: niños de 8 años que van con sus padres, adolescentes que van descubriendo la música rock, cuarenteros que son la generación más cercana a la banda…
A las 20:00 se abren las puertas y la gente accede al recinto. Tan solo queda esperar sentado en el suelo a que la banda haga su aparición, mientras suenan de fondo, muy bajito, clásicos del rock de Chuck Berry, The Beatles, Little Richard… música con la que Brian May, Roger Taylor y Paul Rodgers crecieron escuchando.
Interpretación fuerte y desgarradora
A eso de las 21:30 la música ambiente empieza a sonar más fuerte. El ambiente se comienza a calentar, y finalmente a las 22:00, no se puede discutir la puntualidad, comienza a sonar la introducción del nuevo disco, ‘The Cosmos Rocks‘, mientras imágenes de lluvias de estrellas y del espacio recorren la enorme pantalla gigante situada al fondo del escenario. Le sigue la intro de Surfs Up… Schools Out! para que los miembros de la banda hagan su aparición en el escenario bajo los acordes de Hammer To Fall, interpretada en su versión corta para dar paso rápidamente a Tie Your Mother Down, un clásico que ha acompañado a la banda desde mediados de los años 70 en todos sus conciertos. Con tan solo dos temas el público ya se ha calentado, está metido de lleno en el concierto, mientras Brian prepara un Medley de grandes éxitos haciendo sonar unos riffs en su guitarra que dan paso a Fat Bottomed Girls. La interpretación es fuerte y desgarradora, uno de los temas que mejor ha sabido adaptar Paul Rodgers. Acto seguido, suena el bajo más conocido de la historia, el de esa canción que más singles vendió en la historia de la banda, Another One Bites The Dust. Paul consigue meterse al público de lleno en el bolsillo, que le sigue e imita cuando este les incita a cantar. Roger tampoco se queda atrás. No está nada relajado. Se le ve aporreando su batería con fuerza y energía bajo sus gafas de sol. Él también está disfrutando el escenario y se siente más que nunca un rockero de la vieja escuela. Pasamos a uno de los mejores éxitos de rock de la banda, I Want It All De nuevo agresividad en la actuación. Todos están metidos de lleno y Brian deslumbra con uno de sus magníficos punteos. Está en forma. Tras esta energía, se calma un poco el ambiente para pasar a una canción más tranquila como es I Want To Break Free. Los dos clásicos de John Deacon son muy aplaudidos y cantados letra letra.
‘39 - Queen + Paul Rodgers (Madrid 25/10/08)
Turno para el nuevo disco. “Esta es una canción del nuevo álbum”, anuncia Paul mientras Brian comienza a tocar los acordes de C-Lebrity. La canción es conocida por toda la gente, que anima cantando el estribillo y aplaudiendo al son de la nueva canción, Surfs Up… Schools Out!. Es quizá la canción menos buena y simple del álbum nuevo, pero es una canción potente en guitarra que tiene mucha energía en directo. Esta primera parte ha sido una explosión de rock duro y la gente sabe que ha merecido la pena venir, y lo mejor de todo es que el concierto no ha hecho más que empezar.
Brian saluda a la gente de Madrid, pero no es él quien se quedará en el escenario, sino que presenta a toda la audiencia a Paul Rodgers. La gente le aplaude y grita. Paul lo ha conseguido. No ha imitado a Freddie Mercury en ningún momento, ha sentido la música, ha cantado bien y la gente le apoya, dándole las gracias porque es uno de los motivos para poder ver de nuevo a Brian y Roger. Paul interpreta sólo en el escenario Seagull. La gente desconoce la letra, pero le acompaña en todo momento con palmadas y aplaude al final de la canción. Pero los aplausos crecen cuando Brian le sustituye en el escenario con su guitarra acústica de doce cuerdas. Ahora el escenario es solo suyo y de Madrid.
Brian emocionado
Brian agradece a toda la gente que ha venido y el calor que les están dando. Le encanta la ciudad. Sabe que es uno de los públicos más difíciles del mundo y ellos están consiguiendo de nuevo hacerles vibrar. Y lo hará más cuando cante, o más bien haga cantar a la gente Love Of My Life en homenaje a Freddie Mercury. La gente está emocionada. Es un viaje al pasado que continúa con la primera estrofa de ‘39. Pero el momento es muy especial, y quiere tener a su lado a su gran amigo Roger Taylor, ovacionado y vitoreado mientras se dirige a la pasarela central. Se sienta en su bombo y con una pandereta se une al guitarrista, para dar introducción después al resto de la banda, Jamie Moses, Danny Miranda y el gran Spike Edney. Brian está emocionado con los aplausos y lo hace saber con su gran estilo de humor: “Vosotros sois maravillosos. Pero hay un problema, y es que nosotros somos un poco una mierda”.
Abandonan la pasarela todos menos Roger y Danny Miranda. Éste último tiene un contrabajo electrónico, que es golpeado por Roger y sus baquetas haciendo guiños a los ritmos de Under Pressure y Another One Bites The Dust. Curioso y, ante todo, original. Es algo nuevo, y eso a la gente le ha gustado. Roger se queda solo en el escenario, pero tan solo tiene un bombo y un platillo. Va tocando ambos mientras un ayudante le va colocando el resto de tambores para montar toda la batería y permitir que Roger haga uno de los mejores solos de su vida. Nunca ha sido un batería fuera de lo normal, pero está claro que él con los años ha mejorado más que muchos, y lo de ayer fue bestial. Y con el público enamorado de él, se lanza a cantar con su voz desgarrada sus temas I’m In Love With My Car y A Kind Of Magic. Tremendo y fabuloso.
Y es este el momento en el que Madrid se convierte más especial que nunca. Por primera vez en muchos conciertos el setlist de canciones cambia. Brian se lo dice al público. “Lo hemos estado hablando para ver si podíamos hacerlo o no. Así que veremos qué pasa. Puede ser muy bueno o acabar siendo una total mierda”. Brian coge su acústica y comienza una canción que no se tocó ni cuando Freddie vivía. Únicamente lo hizo Zucchero en el tributo a la leyenda en 1992, y esa canción no es otra que Las Palabras de Amor. Un momento que para nada fue una mierda. A Brian se le puede considerar sin duda un especialista en márketing, porque sabe cómo vender un concierto y ganarse a la gente. Tras este momento íntimo con lo que resta de la banda original de Queen, muchos piensan qué pinta Paul Rodgers en todo esto. Sólo dos tíos han conseguido arrancar más aplausos que cuando estaban cinco en el escenario. Ha sido un viaje al pasado más lejano. Comienza a cantar Say It’s Not True, y la gente comienza a ovacionar a Paul mientras este vuelve al escenario tras estar desaparecido un muy buen rato. El cantante principal ha vuelto y la gente comienza de nuevo a animarse. Y si antes nos preguntábamos qué pintaba Paul en todo esto, la duda queda despejada cuando se pone al piano e interpreta Bad Company. Una gran canción, pero mejor interpretación. No hay duda: es la elección perfecta para estar al frente de esta banda. La gente le chilla y aplaude como nunca. Paul se siente querido por los fans de Queen y no puede parar de sonreír. La interpretación fue colosal. No es solo cantante, sino un músico y compositor excepcional en melodía y letras.
Uno de los mejores guitarristas de la historia
Turno de nuevo para ‘The Cosmos Rocks‘ con We Believe, balada bien interpretada que arrancó un tímido aplauso del público. Y de nuevo el escenario es para Brian. Pero esta vez se queda con su Red Special para marcarse un solo antológico. De repente suena una melodía muy conocida, es Bijou, y la gente chilla al ver en la pantalla a Freddie Mercury y escuchar su voz original en el álbum de 1991, Innuendo. Un magnífico homenaje para dar paso a Last Horizon y terminar así con unos diez minutos de monopolio de Brian del escenario. Lo ha demostrado. Sigue siendo uno de los mayores guitarristas sobre la historia.
Los sintetizadores de Radio Ga Ga comienzan a sonar mientras en la pantalla se pueden ver imágenes de la película Metrópolis. La gente canta y aplaude. Se aproximan momentos grandes que continúan con Crazy Little Thing Called Love, con 16.000 personas gritando “Ready Freddie!” para pasar a The Show Must Go On. Cuando suenan las primeras notas la gente no puede parar de chillar, y levantan las manos en el estribillo animando a que, más que nunca, el show continúe. El escenario se apaga y suena Bohemian Rhapsody con la gente en la pantalla. No se le puede oír, todo el mundo está cantando a pleno pecho el mejor tema de la historia del rock. En la parte operística continúa la fiesta mientras en la pantalla se ve imágenes originales de Queen cuando Freddie y John formaban parte del grupo. Momentazo que calienta la explosión para que Paul cante la parte final de la canción con todo el Palacio de Deportes saltando y retumbando a los acordes de Brian May.
La banda abandona el escenario, pero vuelve para interpretar ‘Cosmos Rockin‘. Interpretación rápida, perfecta y cargada de energía. Un rock clásico y el directo le ha gustado a la gente. Pasamos a All Right Now. La gente aplaude el comienzo de la canción y canta el estribillo. Pasamos por último a dos clásicos. La gente bate sus palmas en We Will Rock You, que finaliza con otro gran punteo, y pasamos a We Are The Champions. 16.000 personas unidas moviendo juntos sus brazos cantando un himno. El espectáculo acabó. La gente no puede dejar de aplaudir a toda la banda y dar las gracias por esta magnífica noche.
Por favor, chicos, volved pronto. Y sí, Madrid es especial, maravillosa, y ayer lo fue más gracias a vosotros. Gracias Paul, Brian y Roger. Y también a Spike, Danny y Jamie. No olvidaremos ayer nunca.
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- Published:
- 10.27.08 / 11pm
- Category:
- Actualidad
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