Los Reporteros
- Escrito por Borja Bujedo on May 21st, 2006 filed in Actualidad, Periodismo, blogs
Todavía su blog es reciente en 20 minutos pero apuntan maneras. No sé si son -Javier Rada o José Ángel González- o representan al típico reportero rebelde sin causa, iconoclasta, mal hadado y mal hablado que no vive más que de su instinto. En fin una nota de color en este mundo del periodismo tan estandar. Sus artículos tienen como objeto y fin el periodismo. La realidad de la vida cotidiana escrita desde un lápiz muy afilado. Su forma de escribir es como ellos mismos no obedece a las reglas típicas y siempre buscan nuevas fronteras. Tal vez sean una ilusión creada por el propio medio en que escriben pero de ilusiones también se vive.
Pero dejemos que se presenten ellos mismos:
Somos hermanos incluso en la diferencia: los años que nos separan (23), después de todo, son como un reactor nocturno, se confunden con las estrellas y sólo queda un vértigo, uno de tantos.
Como yo, está perdido. Como yo prefiere los chinos a los japoneses, nunca plancha la ropa, no pide perdón por seguir fumando y, less but not least, cree en la trascendencia.
Como yo, entiende el periodismo como una forma de ser contraria al gremio, la prebenda, el escalo nocturno de la lisonja y las escamas de la nomenclatura en el alma. Como yo, adora los reportajes sobre la pulpa de papel y, aún más importante, sabe qué hacer con un papel en la mano. De facto, Javi es jodidamente peligroso con un papel en la mano.
Me toca ahora ser su jefe en la sección que inauguramos en la edición impresa del diario. Nunca supe ser jefe y a estas alturas del folletín no quiero aprender. Descreo de la orden como código de conducta y reclamo la colaboración entre iguales falibles. No sé qué hacer con Javi Rada.
Los reportajes, como nos enseñaron James Agee desde los campos calcinados de Alabama, Michael Herr desde la cuenca del Mekong y, siglos antes, Daniel Defoe desde las pocilgas del Londres de la peste, son poco más que un chillido.
Supongo que a Javi Rada le dejaré chillar.
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