Anécdotas del mundo del Rock
- Escrito por Borja Bujedo on June 17th, 2006 filed in Música
Son muchas y a cada cual más espectacular las anécdotas que protagonizan las estrellas del Rock. Recientemente he descubierto una Heaven and Hell, una web dónde hay recogidas una buena cantidad de ellas.
He aquí una de las que me ha hecho más gracia:
Van Hallen en sus inicios combinaban sus actuaciones en clubs de rock y de spriptease con apariciones en fiestas infantiles. Pocos grupos podían entretener a un público tan diverso. Muchos de sus amigos se preguntaban porqué Van Halen se empeñaban en tocar en shows de striptease, a lo que David Lee Roth respondía: “Es una buena combinación. Al fin y al cabo esto es el show-business”. La banda incluso llegó a tocar en un restaurante barbacoa, mientras la gente se divertía con un toro mecánico. La otra gran debilidad de la banda eran los concursos de Miss Camiseta Mojada, donde se elegía a la chica más sexy de la noche. Ed y Alex Van Halen eran siempre los encargados de poner música a los eventos, mientras Dave presentaba a las chicas y destacaba sus atributos. Mientras tanto Michael Anthony intentaba engullir todo el whiskey que fuese posible. Él fue el protagonista de un incidente muy cómico en aquellos días. Van Halen fueron contratados para actuar en una fiesta privada infantil de cumpleaños. Al parece, el padre de la criatura que cumplía años había visto la banda en la inauguración de un supermercado, y pensó que serían ideales para entretener a los retoños que iban a acudir a la fiesta. La banda interpretó todo su mejor repertorio infantil y entretuvo a las criaturas y a las madres de todas ellas. El problema empezó cuando Michael Anthony perdió el sentido y cayó desplomado en un sofá, delante de todos los niños. El citado padre del homenajeado había dejado varias botellas de alcohol a disposición de la banda, pero solo Michael probó los manjares. Y claro, después de pasar tres horas bebiendo sin parar, el bajista cayó. Para que los niños no se preocupasen, las madres hicieron lo posible por reanimarlo, y junto a Ed, Alex y Dave lo mantuvieron en pie unos minutos. Como puso, el bajista volvió a tocar su instrumento. Pero las nauseas volvieron, y Michael Anthony vomitó encima de un niño que pululaba a su alrededor. Esta vez sí, el show se dio por finalizado. Van Halen fueron despedidos de inmediato, pero David se las apañó para sacarle una buena pasta al encargado de la fiesta.
Pero sin duda para mí una de mis anédotas favoritas es la que protagonizaron los integrantes de Deep Purple en un concierto en Birminghan en 1993 cuando estaban a punto de separarse. No hay sexo, ni drogas o satanismo de por medio; lo único que la hace tan especial es que aunque sólo fuera mediante el visionado del DVD Come or hell high Water en cierta manera puede ser coprotagonista de ese pedacito de la historia de una de las más grandes bandas de Hard-Rock.
Lo ocurrido fue lo siguiente:
Un sonido de organo digno de un requiem comienza a imponerse al griterio de la gente que abarrota el estadio de Birminghan como un cielo encapotado que anuncia tormenta. Se le une una bateria que con un ritmo trepidante y marcial que parece que en cualquier momento va a explotar en una sucesión de golpes. Cuando el oído se ha hecho a su atronadora potencia se puede empezar a apreciar el sonido de un bajo anhelante y con mucho nervio. Su sonido metálico y la conjunción de la marcha que imponen los tres instrumentos hacen imaginar en la menta a un coche dando acelerones en la línea de salida de la carrera de su vida.

Suenan los acordes de uno himnos del Hard-Rock, High Way Star y ante la expectación del público sale la voz de trueno o también conocido como Ian Gillan. Se mueve por todo el escenario contagiado por el ritmo vertiginoso de la marcha, juega con el público antes de la explosión conjunta de todos los instrumentos que se avecina.
La marcha sigue sin explotar y Gillan se pasea por el escenario de nuevo y grita al público “Uo, uo, uo” su expresión parcece de circunstancias, como forzada. De nuevo el frontman vuelve sobre sus pasos pero esta vez los espectadores más observadores podrán apreciar que dedica una mirada con cierto deje de preocupación al bateria Ian Paice. Y el coche sigue sin arrancar.
Por un momento el ritmo se hace más frenético está llegando el momento. Ian Gillan preparandose para cantar adopta una expresión cómo diciendo “lo de siempre, si hay que cantar se canta, esta vez sí que la hemos líado que sea lo que Dios quiera”. La batería explota y el resto de los instrumentos la siguen. Suena entonces la voz de trueno. Todo perfecto aparentemente.
Y, justo en el momento en que tenía que venir el solo de guitarra aparece de entre bastidores en escena como si se lo hubiera tragado la tierra durante toda la canción el imprevisible Ritchie Blackmore. Ian Gillan entonces inclina la cabeza y le hace un gesto cortés de bienvenida como “diciendo la señorita por fin se ha dignado a venir.
El semblante del Hombre de Negro es impasible casi de parsinomia y como siempre su guitarra suena increiblemente salvaje y melodiosa a la vez. Sus notas parecen una endiablada música clasica. En ellas recoge el ritmo trepidante de la melodía y explota una y otra vez como en orgasmos sucesivos para de nuevo crear laberintos de punteos.
Ian Gillan mientras se ha retirado a tocar unos tambores de corte africano más que nada para tener algo que hacer mientras suena el solo de guitarra. Por su parte, Blackmore parece centrar su atención en un objeto del escenario. Entonces su semblante adopta la postura del típico delincuente con clase de las películas y se dirige hacia este lugar. De repente, para asombro de sus compañeros de banda la guitarra deja de sonar porque el hombre de negro esta cogiendo un vaso con un liquido que había sobre el escenario.
Finalmente, Blackmore tira el contenido del vaso a Gillan con toda la tranquilidad del mundo probablemente en respuesta a una de las continuas discusiones entre ambos. Este era probablemente una de las gotas que colmaron el vaso de la convivencia de los miembros de DP. También es justo decir que el concierto
fue brillante. El lado oscuro siepre inspiro las mejores creaciones del Hombre de Negro.
June 17th, 2006 at 5:08 pm
Hace muchos años tuve oportunidad de entrevistar a la gente de Van Halen y a David Lee. Claro que no recuerdo nada de fiestas infantiles, pero a veces se crean muchas leyendas urbanas en torno a la gente del rock. No quiero decir con esto que la anécdota contada sea ficción.
Saludos.
June 22nd, 2006 at 11:33 am
Es muy posible que sea simplemente un rumor aunque tampoco me extrañaría que fuera cierto. Sería curioso observar hasta qué punto los mitos se construyen intncionamente en el mundo del rock.
July 16th, 2006 at 5:14 pm
Eso es falso. Ritchie aceptó la filmación del concierto a cambio de que ninguna de las cámaras entorpecieran la visión del público. Cuando empezó Highway Star andaba discutiendo, ya que no le habían hecho caso y una de las cámaras impedía la visión completa a una parte del público.
Así que al salir, cogió el vaso y lo lanzó contra esa cámara en señal de protesta. De hecho, en el dvd, tras lanzar el vaso con líquido la cámara deja entrever que tiene gotas adheridas a la lente.
July 16th, 2006 at 7:10 pm
Ok te agradezco la información. Desconocía esta versión de la historia. Había escuchado la que relato en el artículo. En cualquier caso resulta una anécdota muy interesante. Gracias por tu aportación este blog busca también mejorar la información con la ayuda de los lectores.
Long Live Rock n´Roll!!