The fucking Who, un concierto demoledor cualquiera

Por Joseba Gómez

Baracaldo. 19 de Mayo del 2007.

The Who. The fucking Who.

Esas son las tres palabras que mejor describirían la experiencia que viví aquella noche: the fucking Who.

Son las 5 de la tarde y dirijo mis pasos hacia el recinto ferial BEC, lugar que ya había pasado a formar parte de mi mitología particular tras el conciertazo que diera el maestro Chuck Berry meses atrás (ya comentado en esta sección).

Llego a la puerta principal. Como es de suponer, varios frikis ya están esperando desde hace tiempo. Fauna variada, como de costumbre: los unos en grupo, juegan sentados a las cartas; los otros, de pie y pegados a la valla como lapas. Defenderían su puesto con uñas y dientes.

Procuro molestar lo menos posible y asiento mis posaderas en el frío cemento que cubre el suelo de la zona. Así durante dos horas.

Cualquiera que pasase por ahí y nos viese a los que ahí estábamos, pensaría que nos habíamos vuelto locos.

Pobrecitos.

No estábamos locos.

Estábamos esperando a que comenzase un concierto de los Who.

The fucking Who.

Son las 7 y abren las puertas. Imagen surrealista de decenas de personas corriendo por el interior de un edificio que se asemeja a los de Neo-Tokyo (véase Akira),y todo por pillar un buen sitio.

Como mal deportista que soy, pierdo unas 20 posiciones en la operación, pero una vez llegado al lugar de autos consigo colar subrepticiamente mi persona física en las primeras filas, con gran riesgo para la integridad de ésta (me podía haber jamado una buena hostia por cuestiones de defensa de la territorialidad). Finalmente, creo que se acojonaron más los otros de mí que yo de ellos (quizá ayudó la psicótica camiseta de Jim Morrison que portaba aquel día el que esto suscribe).
Comienzan los teloneros. Y no eran unos cualquiera, no: los que salieron a escena respondían al nombre de Loquillo y los Trogloditas. Pequeño en duración el concierto que dieron, pero inmenso en pasión. Muy grandes.

Y luego la gran sorpresa: los siguientes teloneros eran Rose Hill Drive.

No olvidéis este nombre, porque si aún queda algún tipo de justicia en el mundo, tienen que dar que hablar.

Reminiscencias en su música a algún otro power-trio como Grand Funk. Blues y rock sin solución de continuidad; no me había llevado tal sorpresa desde que ví a Wolfmother en el Azkena Rock Festival del año pasado en Vitoria. Por un momento temí que hubiesen colocado un listón imposible de superar para los teóricos protagonistas de la noche.

A Dios gracias, estaba equivocado.

Eran las 10, y salían a escena los Who.

The fucking Who.

continuará…


One Response to “The fucking Who, un concierto demoledor cualquiera”

  1. txema Says:

    YO HE ESTADO VIENDO A LOS WHO EN MADRID EL 17 DE MAYO ES EL SEGUNDO Q VEO EN UN AÑO Y SOLO PUEDO DECIR Q FUE INCREIBLE DE LO MEJOR Q VISTO Y NO ESTOY ESAJERANDO

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